Descripción
Limpieza:
Antes del primer uso, lave la taza de café con agua tibia y detergente. Asegúrese de enjuagar a fondo y deje que se seque al aire. Agregue café: elija sus granos o granos de café favoritos y decida la fuerza y sabor del café según sus preferencias personales. Vierta el café en la taza.
Adición de agua caliente:
Vierta agua caliente (no hirviendo, alrededor de 95 °C) en la taza de café, cubriendo el café molido. Si prefiere café helado, puede usar agua fría en lugar de agua caliente.
Revolviendo:
Revuelva suavemente el café con una varilla para remover o una cucharilla para asegurarse de que el café molido esté completamente sumergido en el agua.
Verter el café preparado:
Después del tiempo de preparación, generalmente de 3 a 4 minutos, incline la taza de café y vierta el café. Tenga cuidado de no derramar café molido o partículas de café sin disolver.
Adición de ingredientes (opcional):
Según las preferencias personales, puede agregar leche, azúcar u otros condimentos para ajustar el sabor del café.
Limpieza y mantenimiento:
Después de terminar el café, limpie rápidamente la taza de café para mantenerla limpia e higiénica. Evite el uso de agentes de limpieza fuertes o estropajos metálicos para evitar dañar el material del vaso.
Precauciones:
Tenga cuidado con el líquido caliente en la taza de café para evitar quemaduras. Además, evite exponer la taza de café a temperaturas muy altas o muy bajas durante períodos prolongados para evitar afectar la calidad del vaso.

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